Sólamente aquellos que exhiben una sonrisa gingival. O sea, chimpancés, jirafas, equinos y dentocetas preciosas.
martes, 9 de diciembre de 2008
miércoles, 3 de diciembre de 2008
martes, 2 de diciembre de 2008
miércoles, 12 de noviembre de 2008
jueves, 6 de noviembre de 2008
Chemtrails en mi ventana...
Resulta difícil amar a esos hijos bastardos de la familia de las nubes. Puede que algunos observadores de nubes, como yo, alberguen sentimientos ambivalentes hacia ellos, pero ¿cuántos son capaces de dar la bienvenida con los brazos abiertos a estos recién llegados? Puede que recorten elegantes figuras en un rosáceo atardecer de otoño, pero estas gélidas estelas del progreso tienen que constituir una seria advertencia en los cielos, para los observadores de nubes y para todos lo demás.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Dislexia global: Halloween...
Viernes 31 de Octubre. 20:00 h.
Estoy terminando de preparar mis cosas, apurada porque, cómo no, llego tarde a trabajar.
Llaman a la puerta (el timbre nunca ha funcionado y un montón de nudillos golpean la práctica totalidad de la superficie de madera, repartidos en distintas alturas; eso ya me sorprende bastante...)
Cauta, hago una primera inspección a través de la mirilla.
Para morirse: delante de mi puerta hay cinco fantasmas de unos ocho a diez años, extendiendo bolsas abiertas ante mí mientras gritan:
A pesar de la poca gracia que me hace la colonización cultural, doy la bienvenida a todo episodio lúdico que se tercie.
Nos vino de maravilla para deshacernos de un gran tarro lleno de caramelos acumulados durante años.
Cuando salí finalmente de casa, volví a tropezar con los monstruitos, ante la puerta de uno de mis octogenarios vecinos, que les chillaba sorprendido: Pero qué queréis, ¿el aguinaldo YA?!
jueves, 30 de octubre de 2008
Que dios nos envíe ballenas...
Thanks a lot, Joe.
date ----------- Thu, Oct 30, 2008 at 3:31 PM
subject -------- Re: From Spain, "Que dios nos envíe ballenas"
from ---------- Joe Roman
to -------------- Netalgadate ----------- Thu, Oct 30, 2008 at 3:31 PM
subject -------- Re: From Spain, "Que dios nos envíe ballenas"
Reply
Querida Elena,
Gracias por su mensaje. (Eso es casi el fin de mi espanol.)
I'm glad you liked the book and that it's now available in Spanish. (I haven't seen the Spanish version yet.)
You got the translation exactly right. Dean C. Wright, who was a boatsteerer (harpooneer) aboard the "Benjamin Rush" from 1841-45, wrote, "God send us whales." They were going through a long dry spell at sea.
The journal can be found in the New Bedford Whaling Museum, where I did much of my research for the book. A short book was later published from this journal:
Meditations from steerage : two whaling journal fragments: The commonplace book of Dean C. Wright, boatsteerer, ship Benjamin Rush of Warren, Rhode Island, 1841-45 and Six months outward bound: John Jones, steward, ship Eliza Adams of New Bedford, 1852, edited by Stuart M Frank. 1991. Sharon, Mass.: The Kendall Whaling Museum.
This will no doubt be a challenge to find.
Thanks for your interest.
Please send me a picture of the tattoo if you decide to go through with it.
Best wishes,
Joe
Joe Roman, PhD
Fellow, Gund Institute for Ecological Economics
University of Vermont
617 Main Street
Burlington, VT 05405
* * *
Research Associate
New England Aquarium
Central Wharf
Boston, MA 02110
phone: 617.312.2241
www.joeroman.com
miércoles, 22 de octubre de 2008
12. El ámbar gris se usa en perfumería. Pero cuando compras el perfume no sabes que esa substancia fue encontrada flotando en el mar, que su aroma fuerte y agradable deberá ser limpiado de la sal marina, que se creó en el intestino de una ballena. Tú sales a la calle, perfumado, ambarado, ambarino, intestinal, y no sabes nada de esa prehistoria. Así circulamos; así (a menos) nos va.
lunes, 20 de octubre de 2008
domingo, 19 de octubre de 2008
jueves, 16 de octubre de 2008
miércoles, 15 de octubre de 2008
lunes, 13 de octubre de 2008
martes, 7 de octubre de 2008
poderoso té entre mis labios.
Y de repente: el frío.
Hoy he tenido que poner en marcha la calefacción en casa. Los radiadores se desperezan con un ruidito de cueva acuática, de pájaro carpintero ahuecándose en bola de plumas.
Está tan nublado.
Sé que el otoño llegará de pronto también. Y como si alguien abandonase la estación con un portazo, todas las hojas de las acacias caerán de golpe. Otra vez.
(Habrá que responder jesús, para que ningún corazón deje de latir en un desatendido estornudo número cien. Necesito por favor comentar con alguien el final de Oro, el último libro de Dan Rhodes...)
miércoles, 1 de octubre de 2008
lunes, 15 de septiembre de 2008
viernes, 12 de septiembre de 2008
jueves, 4 de septiembre de 2008
martes, 2 de septiembre de 2008
Pollo desahuciado de regalo de vacaciones...
Algo extraño está sucediendo: hasta la llegada de Pascualito, nunca jamás había sentido una particular atracción hacia el Mundo Pájaro. Desde entonces tiene lugar nuestro extraordinario ornithological way of life: ningún pollo será deshauciado nunca en esta bendita casa.
Se agradece información ornitológica: lo único de que estamos seguras es de que NO ES ni un gorrión ni un verderón.
Y sí: tiene mal las patitas.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Buena suerte...
Rufi desapareció ayer. La estuve llamando y buscando durante horas sin ningún resultado. Apareció en los árboles de la calle, justo cuando yo salía de casa para ir a trabajar. Respondía a mi silbido y revoloteaba de árbol en árbol, pero no quiso bajar. Tuve que ir a currar en coche, porque se me hizo tardísimo (y casi hubiera llamado para decir que no iba, si una parte de mí no sintiera que la verderona ha de vivir entre esos árboles...)
Pensé que hoy por la mañana igual la encontraba en su salón-comedor, pero no.
La llamo y silbo a los cuatro vientos (los vecinos pensarán que soy una tarada), pero nada.
Buena suerte, Rufiana. Espero que todo te vaya muy bien.
(Qué triste estoy, coño).
Todos los animales, exceptuando los más inferiores, son “animales de costumbres”, y por nada del mundo cambian su acostumbrada vida (…) Un animal al que se concede la libertad volvería a su jaula si encontrara el camino. Pero la mayor parte de los pajaritos son demasiado estúpidos para ello. La creencia según la cual (los animales) deberían intentar recuperar su “dorada libertad” si fueran dejados a su albedrío, es sólo un falso antropomorfismo. Los animales no desean escaparse, sino sólo salir de la jaula.
Konrad Lorenz, etólogo. Premio Nobel en 1973.
miércoles, 20 de agosto de 2008
lunes, 18 de agosto de 2008
miércoles, 23 de julio de 2008
Así seguimos...
Rufi y Pascu no comprenden su parentesco...
Editado el 25 de Julio: todo bien. Comemos, nos bañamos y casi casi, volamos ya...
martes, 22 de julio de 2008
viernes, 11 de julio de 2008
¡No soy la única!
Alegría inmensa: descubro con emoción que no soy la única (tarada) que se preocupa por el gorrión atrapado en el metro: ¡alguien más le deja trocitos de pan en un rincón de las vías!
(Y por supuesto, Fla, tu plan es exactamente el que yo había pensado llevar a cabo el día del partido de fútbol aquel, pero al pajarito le dio por desaparecer precisamente entonces).
Pronto, más.
lunes, 7 de julio de 2008
sábado, 5 de julio de 2008
La dimensión fabulosa de la ballena
(...)
De pronto, el agua se comba cerca del barco y descubro (ya que en este punto la experiencia deja de ser colectiva para transformarse en personal, intransferible; un punto en la memoria al que cada uno podrá volver en el futuro) una masa oscura bajo la superficie, algo que el movimiento del agua deja por momentos sin contorno pero que avanza, eso sin duda, hacia nosotros. La sombra adquiere una forma alargada, enorme y viene, directa, hacia el costado del barco. A unos pocos metros nos muestra su inconfundible forma definitiva. Todos gritamos. Y el monstruo, como un fantasma submarino, con una gracia inconcebible, realiza una leve maniobra: se desliza a un nivel ligeramente más bajo y pasa por debajo del casco para reaparecer al otro lado. Alcanzamos a concebir su dimensión al mismo tiempo que medimos la insignificancia del barco, y la nuestra propia, pobres seres ínfimos. Porque el gigante benévolo juega, sabe jugar, y acaba de hacernos una broma, de entrar, a su manera, en contacto. Más allá, a unos cincuenta metros, sale a la superficie, se arquea y muestra su imponente lomo; entonces surge, con un sonido de compresión, un ruido extraño, poderoso, difícil de describir y de olvidar, un chorro de agua de varios metros que el viento barre hacia atrás. La gran cola emerge, se recorta vertical y cae con otro ruido atronador, aplastante. Descubrimos entonces muchas más, pero a ésta, la primera, no puedo menos que atribuirle determinación, como si su manera indulgente demostrarse fuera una señal de bienvenida.
El orden de lo extraordinario
Junto a estos mansos y maravillosos seres no somos nada, no significamos. Nuestras capacidades creadoras, constructivas, imaginativas, todas nuestras crueldades, quedan abolidas por la dimensión fabulosa de la ballena y su paradójico buen humor. La experiencia del encuentro nos supera, no cabe en nosotros; tiene un reborde irreal, como si no pudiéramos creer demasiado en lo que nos está pasando o estamos viviendo, como si nos agotáramos en el sentido de la vista y sólo nos fuera dado nada más que mirar, sin procesar muy bien lo que vemos. Como escribió Giorgio Agamben, cuando lo que se ve pertenece al orden de lo extraordinario, no puede trasformarse en experiencia compartible. Y lo que estamos viviendo pertenece al orden de lo extraordinario y no puede ser comentado o transmitido, salvo por primarias exclamaciones de asombro, en las que se mezclan por partes iguales alegría y temor.
A nuestro alrededor, como si hubieran esperado la aparición de la primera, muchas otras ballenas nos prodigan ahora visiones de colas emergiendo, de madres con cachalotes, de gigantescos saltos, de lomos oscuros moteados de blanco que suben, se muestran y vuelven a sumergirse para pasar, otra vez, por debajo del barco. Los surtidores mandan chorros de agua hacia el cielo nublado. Todo un derroche de comunicación de parte de estas portentosas criaturas que no se irritan con nuestra intrusión, por el contrario, parecen llenas de cortesía hacia los ínfimos y anaranjados seres que las observan con los ojos redondos, las cámaras a repetición y el pelo pegado a la cara. No sé si somos dignos de este ejemplo de fraternidad.
Mucho más tarde, de regreso en Madryn, después de comer unas vieiras gratinadas y de hablar de cualquier cosa, después de la ducha caliente en el cuarto de hotel y con un libro en la cama, nos cuesta dormirnos. Algo nos ha sucedido, algo que arrastra inconexas imágenes de Moby Dick, de peripecias bíblicas, de abismos marinos y de la innumerable diversidad de la vida. La experiencia de la península Valdés, como muchas otras que pueden vivirse en la Patagonia, es a la vez grandiosa e íntima. Y por eso mismo, por su naturaleza dual, el verdadero contacto con este territorio vasto y a veces salvaje no puede ser nunca meramente turístico. Se puede sí, cómo no, ir y mirar; pero para muchos, estos momentos serán transformadores. Algo a lo que se puede volver cuando se piense en una experiencia extraordinaria.
jueves, 3 de julio de 2008
jueves, 19 de junio de 2008
domingo, 15 de junio de 2008
martes, 13 de mayo de 2008
domingo, 27 de abril de 2008
sábado, 19 de abril de 2008
viernes, 18 de abril de 2008
viernes, 4 de abril de 2008
FLA: esto es lo que hay...
Pascualito huye sistemáticamente en cuanto ve una cámara acercándose a él; tras casi un año de acoso fotográfico aún no se ha acostumbrado...
Y además:
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!















































